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domingo, 27 de noviembre de 2016

El aprendiz en el taller del pintor

Los talleres de maestros pintores fueron durante muchos siglos y hasta el XVII, el sistema educativo del arte y el sistema productivo de obras. Estaban constituidos por un maestro y los ayudantes, jornaleros o aprendices, estos últimos en un número permitido oficialmente y durante los años necesarios para su formación.
Estos aprendices se encargaban del trabajo de preparación de los materiales (elaboración de pigmentos y aglutinantes, confección de barnices, etc.), además de aprender el oficio mediante la práctica constante.


Imagen: David Rijckaert III, "Pintor en el taller", 1638.
Fuente: Villarquide, Ana. "La pintura sobre tela. Historiografía, técnicas y materiales", volumen I, Editorial Nerea. España, 2004.


Damar Brillante y Mate Casero

Se prepara previamente un barniz dammar brillante, siguiendo estas indicaciones:

  • 20 gramos de resina dammar machacada
  • 100 ml de trementina
Procedimiento

  1. Se vacía la trementina en un recipiente. Se envuelve la resina en una gasa y se cuelga con una cuerda en el recipiente de trementina, sin que toque las paredes o el fondo de éste. Se tapa para que no caiga polvo o se evapore el solvente, y se deja por dos o tres días. 
  2. La resina se disuelve gradualmente, produciendo un barniz brillante, apto para la pintura al óleo. 
  3. Se puede acelerar un poco el proceso agitando de vez en cuando la bolsa de resina.
  4. (posteriormente) En un frasco de vidrio, poner 20 mililitros de esencia de trementina rectificada y 6 gramos de cera de abeja virgen blanqueada (sin restos de miel ni impurezas).
  5. En una olla hervir un poco de agua, apartarla del fuego e introducir el frasco de 5 ó 10 minutos hasta que la cera se disuelva. 
  6. Enfriar la disolución de cera y añadirla a 60 mililitros de barniz brillante dammar.
  7. Con el almacenamiento la cera se separa del barniz, es normal, antes de aplicarlo al cuadro hay que removerlo con fuerza y de preferencia entibiarlo previamente en baño María.
  8. Si en vez de 60 mililitros de barniz brillante, añadimos 80, obtenemos un barniz satinado. Siempre debemos ajustar las proporciones de cera y barniz a nuestras preferencias.



viernes, 29 de julio de 2016

Thinner, Aguarras y diluyentes

El thinner también conocido como diluyente o adelgazador de pinturas es una mezcla  de solventes de naturaleza orgánica derivados del petróleo que ha sido diseñado para disolver, diluir o adelgazar sustancias insolubles en agua, como la pintura, los aceites y las grasas.

El thinner esta compuesto por un solvente activo, un cosolvente y un diluyente, sustancias que cumplen  una función en particular. El solvente activo es el que tendrá un efecto directo sobre lo que se está disolviendo,  el cosolvente potenciará el efecto del solvente activo y el diluyente dará volumen al compuesto.

Los envases que están en uso no deben quedar con cámara de aire por mucho tiempo para evitar cambios en sus propiedades.

http://www.productosgeo.com.ar/index.php?option=com_djcatalog2&view=itemstable&cid=4&Itemid=130

Thinner o aguarrás cuál utilizar.

  Es importante conocer las cualidades del thinner y el aguarrás como solventes de pinturas para saber cuál de los dos utilizar.
   Ambos son solventes para pinturas sintéticas, esmaltes, barnices. Al thinner se lo utiliza generalmente como solvente para pinturas automotivas, lacas, selladores, para pintar con sopletes, mientras que al aguarrás se lo utiliza como solvente para pintar con pinceles.
   El aguarrás es más aceitoso, grasiento, oleoso, que el thinner.
   El thinner es de secado más rápido, se lo utiliza en trabajos más delicados, pero hay que tener cuidado porque hay thinner de distintas calidades. Algunos thinner manchan la pintura, por lo cual recomendamos preguntar al fabricante de la pintura la marca ideal de thinner para la misma. Por lo general las distintas marcas fabrican distintos thinner por lo que es muy difícil clasificarlos. Cuando vas a la pinturería es normal que te pregunten si quieres el thinner común o el bueno.
   Utilizar thinner como diluyente cuando se emplea pinceles para pintar puede ser muy desventajoso porque se seca muy rápido y en ocasiones no se puede distribuir bien la pintura, además suele ser bastante agresivo y la pintura no suele tener la misma dureza siendo fácilmente pelable con la uña cuando se sobrepasa el porcentaje de mezcla recomendable. El thinner suele ser muy agresivo con las cerdas del pincel.
   El aguarrás como solvente cuando se pinta con pinceles por ser más aceitoso da mayor tiempo para distribuir mejor la pintura antes que se seque.

   Observación: Por cuestiones legales texturizar.com no garantiza que esta página esté libre de errores y no se hace responsable de los mismos.

http://www.texturizar.com/d/paredes-texturas-pinturas/thinner-aguarras.html

sábado, 9 de julio de 2016

El Color y la profundidad en pintura

Hangel Montero

Un tema muy a tener en cuenta para los principiantes o aficionados a la pintura es el cómo conseguir profundidad en los paisajes de una forma natural, o mejor dicho, cómo hacer que se vea de forma natural la profundidad en los paisajes que desean pintar.

No es extraño el trabajo que bien resuelto de color y dibujo no ofrece sensación de profundidad, como tampoco lo es el que no lo consigue por un tratamiento inadecuado de solo el color, o porqué no, por una simple falta de perspectiva, un exceso de detalle en los últimos planos o por una simple y errónea composición. Es decir, conseguir profundidad o representarla en un paisaje no depende de un solo factor, son varias las “técnicas” las que producen en pintura este efecto visual de distancia y alejamiento, circunstancias todas ellas conocidas de forma individual pero que es difícil encontrar bien trabajadas en conjunto en la mayoría de los trabajos de los que se inician en pintura.

En este artículo voy a tratar de definir cada una de estas “técnicas” sólo para que conozcáis cuáles son, y me voy a centrar en una de ellas en concreto siguiendo mi línea en el blog, “EL COLOR Y LA PROFUNDIDAD EN PINTURA”.

TECNICAS MÁS COMUNES PARA CONSEGUIR EFECTO DE PROFUNDIDAD:
Las distintas técnicas que se suelen utilizar en pintura para conseguir un efecto visual de distanciamiento o profundidad en el plano, han ido apareciendo sucesivamente a lo largo de la historia a modo de evolución progresiva hasta llegar a nuestros días donde se suelen utilizar, como antes dije, de modo conjunto en la pintura contemporánea. Vamos a verlas por orden cronológico a su aparición en la historia del arte.

1ª.- UBICACIÓN EN LA COMPOSICIÓN: En la Baja Edad Media, el efecto de lejanía era resuelto tan solo por medio de la composición. Los objetos, cosas, o elementos de un paisaje se iban ubicando en la obra de arriba hacia abajo y de más lejano a más cercano en el plano, es decir, colocaban las cosas alejadas en la parte superior de la obra y las cercanas en la inferior. No había pues ningún tratamiento distinto en unas u otras por el solo hecho de la distancia, todo se circunscribía a la composición y distribución de lo representado por su ubicación en el “soporte”.


2ª.- PERSPECTIVA: A mediados del siglo XV, y de la mano de Piero Della Francesca y de Filippo Brunelleschi, se desarrolla y codifica la perspectiva transformándola de una mera intuición en una auténtica teoría matemática que por si sola consigue representar la distancia y lejanía de los elementos del paisaje. El color y detalle de los distintos planos sigue siendo uniforme pero la perspectiva insinúa por sí sola distanciamiento y mayor sensación de realismo tridimensional.

La perspectiva de Piero Della Francesca

3ª.- PERSPECTIVA DEL COLOR Y PERSPECTIVA MENGUANTE: Es a finales del siglo XV y principios del XVI cuando Leonardo Da Vinci perfecciona el concepto de perspectiva en pintura ampliándola a lo que se conoce como la perspectiva del color, que consiste en difuminar el color al aumentar la distancia, y la perspectiva menguante consistente en que los elementos u objetos van perdiendo nitidez con la distancia.


4ª.- EL CLAROSCURO: En el Barroco se impone otro concepto para obtener volumen y profundidad, “el claroscuro”. De esta forma, los objetos conforme son más cercanos están a la vez más iluminados y los más alejados se mantienen en mayor oscuridad. Es un efecto visual propio del volumen obtenido mediante la iluminación pero en este caso, no de un objeto, sino de una escena.

El claro-oscuro barroco de Van-Everdingen
Como verás, a lo largo de la historia de la pintura, se han ido aportando distintas técnicas para conseguir trasladar las percepciones sensoriales normales que percibimos en tres dimensiones a nuestros soportes limitados a tan solo dos de ellas.

Pero no quisiera entrar de lleno en el fondo del artículo que nos ocupa sin antes hacer referencia a otras técnicas, más actuales, que también nos ayudan a conseguir esa sensación de profundidad o lejanía en nuestras obras y que nada tienen que ver con el sólo uso del color. Así que voy a numerarlas igualmente para que las tengáis también presentes cuando estéis pintando.

5ª.- LA SUPERPOSICIÓN: Colocar los distintos objetos de nuestras obras superponiéndose unos a otros también nos va a crear sensación de profundidad.

Superponer objetos crea sensación de profundidad

6ª.- EL GRADIENTE DE TEXTURA: Detallar las texturas de los primeros planos y menos las de los objetos más lejanos también nos va a dar una sensación de lejanía o profundidad en nuestras obras. Detallar la textura es, dicho de otro modo, detallar más el objeto. Imagínate pintar un campo de amapolas. El solo hecho de detallar las flores más cercanas e ir pintando el resto con menos detalle conforme se van alejando en el paisaje también nos va a dar sensación de lejanía.

Observa el detalle de las flores más cercanas y las más lejanas.

Dicho lo anterior, veamos ahora un ejemplo de como los grandes maestros, en la actualidad, integran todas y cada una de las técnicas que hemos descrito para conseguir maravillosos efectos de profundidad. En este caso vamos a ver una obra de Joseph Zbukvic

Acuarela de Joseph Zbukvic

Si observas, nos encontramos con:

  1. Perspectiva en el dibujo. 
  2. El color y el detalle conforme se va alejando va menguando. 
  3. Mayor iluminación de los objetos cercanos. 
  4. Superposición de los elementos y mayor definición de texturas y detalles en los objetos más cercanos. Es decir, todas las técnicas utilizadas de forma conjunta y correcta pueden conseguir auténticas obras maestras y auténticos efectos de profundidad en una pintura.

Bien, pues visto todo lo anterior, vamos a centrarnos en cómo conseguir un efecto de profundidad en nuestros paisajes con sólo la utilización correcta del color.

EL COLOR Y LA PROFUNDIDAD EN PINTURA:

Observa las siguientes imágenes…





¿Cuál para tí te da más sensación de profundidad?…

Observa ahora estas otras dos…



Ahora haz lo mismo con las dos… ¿Cuál te da la impresión de mayor profundidad?…

De seguro que en el primer caso habrás optado por la imágen 2 y en el segundo habrás elegido la número 3.

Como verás lo único que cambia en todas ellas son los colores, no la forma, ni la ubicación, ni la perspectiva, ni la iluminación, ni el detalle. Sólo el color por sí solo puede cambiar nuestra percepción de la distancia o profundidad en el plano. De eso es, precisamente, de lo que se trata.

Voy, desde ya, a establecer tres reglas fundamentales para conseguir profundidad en nuestros paisajes con el sólo uso del color.

  1. PRIMERA.- Conforme los colores se van alejando en el plano van perdiendo intensidad (luz), es decir, se van quebrando cada vez más.
  2. SEGUNDA.- Por lo general los colores de los objetos más lejanos son más claros que los más cercanos.
  3. TERCERA.- A mayor distancia los colores se enfrían y tienden al azul o violeta. A menor distancia percibimos más los tonos cálidos que los fríos.

Pero esto no es porque lo diga yo, es porque así se comporta el color, físicamente hablando, en la propia naturaleza.

Lo cierto es que a mayor distancia, el reflejo de cualquier color del espectro de la luz, y hasta que es percibido por nuestros sentidos, va a distorsionarse (apagarse o quebrarse) por su complementario que estará en el espacio (luz) existente entre el objeto y nosotros. Por eso, las cosas que tengamos más cercanas las veremos con colores más luminosos (brillantes) y las más alejadas las veremos con colores mucho más agrisados (o menos luminosos).

Observa este cuadro…



Si observas los verdes de esa llanura son todos iguales. Los mismos pegando a la montaña que los de más abajo pegando a esa vegetación del primer término. Observa ahora que el color de la montaña es como muy luminoso.

Con Photoshop he hecho las siguientes correcciones como le sugiriría que hiciese a un alumno.



Bajé la luz del color de la montaña; tambien hice lo mismo con los verdes que están más próximos a ella y aumenté la luz de los colores más cercanos. ¿Crees que ahora ha ganado en profundidad el paisaje?. Compáralas. ¡¡A que sí!!

Esto es solo un ejemplo de lo que podemos conseguir imitando la percepción de nuestros sentidos del color en la naturaleza. Y si no, observa esta otra imagen y ponla en relación con lo que hasta ahora hemos dicho.



Se supone que todo el paisaje contiene idéntica vegetación. Pues bien, mira:

Los verdes del primer plano son más luminosos (luz) que los más lejanos. Conforme se va alejando el paisaje los verdes son más quebrados. Y al fondo, esos mismo verdes ya se aprecian más bien como azules y no como verdes. El detalle de los árboles cálidos es mayor en los primeros planos que en los últimos donde ya no se aprecian apenas las hojas cálidas, etc, etc. Todo tal y como hemos ido viendo.

Todo esto no es nada absoluto ni debes considerarlo como una regla universal en cualquier paisaje, son unas simples normas que debes observar para cuando tu paisaje no llegue a convencerte por falta de profundidad. Creo que lo más importante es que cuando te pongas a pintar pienses en estas técnicas para conseguir profundidad con el color y no te dejes llevar por lo que tu cerebro y solo tu vista te diga o sugiera. Siempre lo diré, el color en pintura no se ve, se deduce.

Hangel Montero

viernes, 8 de julio de 2016

Los colores luz y quebrados

Conocer y saber reconocer los colores luz y quebrados es una cuestión básica para entender cómo funciona el color en la naturaleza y por ende cómo debemos tratar el color en nuestras Obras. Grandes maestros de la pintura afirman que “el buen pintor pinta con colores quebrados”, o lo que es lo mismo, pinta con “colores grises”.
Un concepto de la teoría del color “la de los colores luz y quebrados” que es imprescindible conocer para llegar a dominar las mezclas del color.
Hay colores luminosos y otros que no los son; en el circulo cromatico, los colores son los que componen la luz, son todos colores brillantes.
Por cada uno de esos colores existe otro igual pero mas apagado.
Si miramos en nuestro entorno en un ambiente interior veremos que hay mas colores apagados y menos colores brillantes (luz); si observamos al aire libre, en la calle veremos que predominan los apagados por sobre los brillantes pero los mas brillantes están en cosas u objetos hechos por el hombre, como por ejemplo carteles o ropas pero no en el suelo, no en las paredes de los edificios e incluso, no en el cielo.
Si vemos un paisaje veremos que predominan los colores apagados.
La naturaleza ofrece colores  brillantes o luz y colores apagados o quebrados.
En el circulo cromático se encuentran los que componen la luz, por eso son colores brillante so colores luz; el resto de colores no esta, no esta el gris, no esta el beige, no esta el marrón, no esta el marfil, no esta el blanco y no esta el negro. Con esto tenemos que en el circulo cromático están los colores luz y los quebrados no .
En el circulo cromático encontramos colores encontrados, uno frente de otros; estos colores son complementarios, así el azul cobalto es complementario del bermellón, y viceversa.
Al mezclarlos entre si se produce un color que no esta en la naturaleza y que nos es poco atractivo, nuestro cerebro tiende a rechazarlo y no nos gusta. Se suele denominar a estos colores como color sucio (en ingles se denomina 'mud' que también se puede traducir como quebrado).
Si tomamos amarillo limón y lo mezclamos en igual proporción con su color complementario que es el añil obtenendremos un "marron" pero que no lo es tampoco, es un color feo, sucio que no existe en la naturaleza y eso lo torna "no creible". Para evitar esto hay que evitar mezclarlos colores complementarios de forma inadecuada porque se destruyen entre si.


Lo correcto es buscar la colaboración entre estos colores para lo cual se toma un color y se lo mezcla en poca cantidad con su complementario.
En el ejemplo citado, si tomamos el color amarillo limón y le agregamos una pequeñisima porción del complementario, añil lograremos una mejor convivencia entre estos colores.
El resultado es que se logra apagar -quebrar- el color amarillo limón que era un color brillante, luminoso, es decir un color luz.


Mezclando un color luz con una pequeña porción de su complementario logramos crear un color apagado o quebrado.

Se podría afirmar que todos los colores de la naturaleza son en realidad y de alguna forma colores quebrados.

Supongamos que tenemos que pintar amapolas, un campo de amapolas, debemos ver cual de ellas vemos con mas luz, las mas cercanas o las mas lejanas. Notaremos que las mas cercanas están con mas luz que las mas lejanas y viendo esto sabemos que no debemos pintar todas las amapolas iguales.



Esto tiene una explicación, tiene que ver con la incidencia de la luz en los objetos.
La luz solar incide sobre objeto, por ejemplo, un clavel, y se refleja el color rojo. Entre ese clavel y nosotros que lo miramos hay un espacio, en ese espacio hay luz y dentro de ella existe el color complementario del rojo; cuando el clavel recibe la luz solar y refleja el rojo, hasta que llega a nosotros y a nuestra vista, pasa a través del verde que existe en el medio quebrándose es decir, apagándose.


Cuando vemos un clavel lo vemos apagado, no lo vemos luz. A mayor distancia veremos menos luz del color rojo del clavel.
Por esto cuando vemos algo cerca lo pintamos con color luz y cuando esta lejos lo tenemos que pintar con color quebrado.

Los colores quebrados son el resultado de la mezcla de dos complementarios, como por ejemplo rojo y verde, azul y naranja o amarillo y violeta, entre tantos otros.
Las mezclas de estos complementarios se realizan en partes iguales, es decir, 50% de cada matiz por lo que se obtiene el quebrado puro. Tambien se mezclan en partes desiguales, 25% de uno y 75% del otro con lo cual resultan quebrados con tendencia hacia uno u otro complementario.
Estos tonos, o quebrados, obtenidos se pueden mezclar con diferentes cantidades de blanco y obtener así la secuencia de valores de un determinado tono.



Hangel Montero