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martes, 17 de junio de 2014

El aceite de linaza, resinas y disolventes en el óleo.

La veladura al óleo una técnica tradicional e incomprendida, por lo menos en lo que se refiere al tiempo y al espacio. La mayoría de los universitarios la consideran una técnica artesanal, poco práctica, sobre todo en una sociedad donde el tiempo es oro. Los académicos la consideran un tesoro estático imposible de revelar. Los pintores autodidactas la consideran una revelación producto de la búsqueda en el tiempo y el espacio. Y como tal requiere tesón, calma, templanza y sobre todo talento. 

La siguiente receta “en caliente” marca los límites de un buen medio al óleo: 

Calienta (sin sobrepasar) 100º C en baño maria de 5 grs de cera de abeja, 25 grs de goma damar y 100 grs de aceite de linaza (alrededor de 100 ml). Una vez disueltos los elementos filtrar con un cedazo las impurezas y envasar. Ya envasado el medio puedes ponerlo al sol y de vez en cuando agitarlo. 

Tal cual este medio se usa para mezclar pigmento (generalmente una parte sobre dos) y preparar pinturas al óleo de consistencia “vidriosa”. Posteriormente el agregar un porcentaje de aguarrás (turpentina o esencia de trementina) proporciona el grado de veladura. Por ejemplo, fino: agregar cinco parte de aguarrás, medio: agregar tres partes de aguarrás. 

Puedes crear tu propia mezcla, sin embargo, sobrepasar el porcentaje de resina damar trae como consecuencia: mayor “amarillamiento” y una consistencia frágil en el óleo; de la misma manera un porcentaje excesivo de aguarrás puede proporcionar poco agarre y desprendimiento del óleo. 

En realidad el uso de la resina damar en el óleo, es una práctica usada a partir del siglo pasado, a lo restauradores les es difícil disolver las trazas de resina damar, y todavía no se encuentran bases sólidas para determinar, sí ésta mezcla “ennegrese” o se fisura con el tiempo , algo común al incorporar otras resinas: cópal, mastic, sandarac, ámbar. 

Una buena resina es la “turpentina de venecia” un líquido amarillo viscoso, el cual, una vez purificado, proporciona buena adhesividad a la mezcla, sin embargo es más caro y difícil de conseguir que la resina damar. 

Existen técnicas en frío, sobre todo para hacer, aceites de acuerdo a fórmulas tradicionales con resinas y aguarrás u otros solventes, pero comúnmente los artistas, prefieren adquirirlas ya elaboradas. En mi caso prefiero prepararlas, de esta manera controlo los elementos y se exactamente lo que contienen

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