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martes, 16 de septiembre de 2014

El aceite de linaza

El aceite de linaza es el aceite que se obtiene de la harina de linaza mediante un proceso de extracción por presión en frío.

Aceite de linaza espesado al sol

Son mejores que los aceites cocidos (es decir, los hervidos de forma casera). En especial son buenos mezclados con barnices resinosos o trementina de Venecia

Aceite de linaza cocido

Se diferencia entre «aceite cocido» que es un aceite de linaza hervido de forma casera con secativos y «aceite de linaza cocido» que es lo que actualmente se conoce por aceite de linaza polimerizado o «Stand Oil», de mayor calidad.
El aceite de linaza cocido se conserva más tiempo que los aceites espesados. Se pueden emplear solos o como adición al diluyente.


El aceite de linaza cocido diluido convenientemente con esencia de trementina, hasta que tenga una consistencia propia de los diluyentes, constituyen en la pintura al óleo los mejores aditivos.


El aceite de linaza prensado en frio y espesado al sol no es stand oil. El aceite stand oil sufre cambios químicos en una atmósfera desprovista de aire, mientras que en el aceite blanqueado al sol el aire es fundamental. Sus usos son muy similares, en especial para veladuras mezclados con dammar y otros ingredientes. No hay que confundir estos tres conceptos: aceite purificado, blanqueado (o espesado al sol) y polimerizado.

El aceite más común en España es el aceite de linaza purificado, el cual se puede espesar al sol (también se vende espesado pero es más difícil de encontrar) poniéndolo en un plato cubierto con un vidrio al sol durante varias semanas y cuidando de removerlo un par de veces al dia para que no se forme una película superficial y dejando que circule el aire debajo del vidrio. El stand oil necesita condiciones de laboratorio o industriales más complicadas pues hay que sustiuir el aire por gas carbónico y presión adecuada, por tanto no es apto para hacerlo "en casa".

En el manual de Ralh Mayer esto se explica mejor.




 Aceite oxidado, aceite espesado y aceite hervido. El aceite de linaza —y otros aceites secantes— se pueden también espesar por un procedimiento totalmente distinto: la oxidación o combinación con oxígeno. Este es el mismo proceso por el que el aceite se seca al exponerse al aire, y el resultado es un producto muy inferior al aceite polimerizado, aunque se le parece de un modo superficial. El aceite oxidado se produce soplando aire a través del aceite. De este modo se preparan grandes cantidades de aceites comerciales, pesados y viscosos, que no deben confundirse con los aceites polimerizados. El «aceite hervido» no está hervido en realidad, sino calentado con secantes hasta que se espesa ligeramente. Gran parte del «aceite hervido» que se vende en el comercio es aceite crudo al que se le han añadido secantes líquidos; a estos aceites se les llama despectivamente «de tonel», para distinguirlos del aceite «de caldera», tratado con calor. No deben usarse para la pintura permanente.
Aceite refinado al sol o blanqueado al sol. Un antiguo proceso para refinar aceites para usos artísticos, que se remonta al siglo XIV o antes, y que suele producir un aceite de secado más rápido, consiste en mezclar el aceite con una cantidad aproximadamente igual de agua —a veces agua salada—, agitarlo y exponerlo al sol durante unas semanas en tarros o cubetas de cristal. Los recipientes se cubren de modo que no caiga polvo ni hollín, pero que pueda entrar el aire; y el agua y el aceite se vuelven a mezclar bien cada día durante toda la primera semana. No es posible recomendar una duración exacta del periodo de exposición, ya que varia según el propósito al que se destina el aceite, la consistencia y color deseados, el poder actínico del sol en cada región, el tipo de aceite empleado, y el tamaño de los recipientes. La materia gelatinosa o albuminosa se elimina filtrando el aceite con papel de filtro o telas finas; si al principio se pone un poco de arena en el recipiente, facilitará la sedimentación de estas impurezas. Al final del tratamiento, el aceite se separa del agua usando un embudo separador. La acción del sol y el aire es triple: en parte oxida, en parte polimeriza, y además decolora el aceite. Aunque este aceite lo han usado con buenos resultados generaciones de pintores, la opinión más extendida es que la oxidación le resta vida, y que al cabo del tiempo acabará comportándose como un aceite oxidado por soplado o por adición de secantes. Y ciertamente, sus propiedades superficiales se parecen a las de un aceite oxidado. Si se permite el libre acceso del aire, el aceite se espesará considerablemente; esta acción se puede retardar utilizando vasijas de boca pequeña, o limitando de algún otro modo la entrada de aire. No siempre es recomendable dejar que el aceite se decolore al máximo, ya que existe un grado óptimo de decolora-ción, más allá del cual el aceite tiende luego a oscurecerse con la edad (un defecto común de ciertos aceites comerciales muy claros). El aceite de linaza correctamente refinado al sol es de color dorado claro o ámbar claro, no de color paja muy claro. Al igual que otros tratamientos que aumentan la viscosidad del aceite, la condensación al sol reduce su poder humedecedor, la facilidad de dispersión del pigmento, el índice de acidez y la facilidad de aplicación, pero aumenta la rapidez de secado y sus cualidades protectoras y niveladoras. Por lo tanto, es más adecuado para barnices claros y medios para veladuras, que como vehículo en el que aglutinar los pigmentos. El refinado al sol es el único tratamiento que se puede realizar con éxito por métodos domésticos. Tal como se indica en relación con la cocción de barnices, ningún tratamiento de calor se puede hacer bien más que con métodos industriales a gran escala, y sólo las recetas más anticuadas exigen el hervido en casa de aceites.













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