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domingo, 30 de marzo de 2014

Cola de Pergamino

Las colas, en pintura, proceden de los huesos, la piel y los cartílagos de mamíferos y pescados; o de productos como la caseína. Las primeras suelen dividirse en colas de piel, colas de huesos, colas de pescado. Entre ellas encontramos la cola de pergamino, que es una cola de pieles de corderos, cabritos y terneros.

El proceso, en este caso, es parecido a lo de la cola de conejo. Necesitamos:

Receta base de la cola de pergamino
  • 1 parte en volumen de trozos de pergamino
  • 3-4 partes en volumen de agua
  • algunas gotas de vinagre

Es decir, más o menos 120 gramos de materiales por 1 litro de agua. Así como en la cola de conejo, se dejan esponjar los trozos una 10 horas como mínimo. Cuando los retales se hayan hinchado y hayan absorbido toda o parte del agua, se calienta la solución al baño maría, sin llegar al punto de ebullición; es decir a unos 50º-60º C, añadiendo agua hasta alcanzar el nivel original cada vez que evapore (si no tenéis un medidor, marcad el nivel original con cinta o un bolígrafo). El proceso es bastante largo, se tarda unas 12 horas mínimo y se tiene que tener cuidado de no calentar excesivamente la solución, si no perderá su poder adhesivo.

Cuando vemos que la solución es lo más homogénea posible, la filtraremos con un paño y tendremos nuestra cola de pergamino.

Esta cola se puede utilizar tanto en caliente, como en frío. Para utilizarla en frío, tenemos que añadirle un 7% de vinagre y 3 partes en volumen de alcohol. El orden de las adiciones es muy importante. Antes va el vinagre y luego va el alcohol. De lo contrario, se formarán coágulos. Luego cerramos todo en un frasco limpio y hermético y lo guardamos en un lugar seco.


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Cola de pescado

La cola de pescado o colapez es obtenida de las vejigas natatorias de ciertos peces, como el esturión, el bacalao, el barbo y la carpa. Es uno de los ingredientes principales en la elaboración de llamada gelatina, se suele comercializar en formato de hojas transparentes y se utiliza generalmente para dar más consistencia a las gelatinas de carne o de frutas; pero también se emplea para otros preparados, pero siempre para consumirIos fríos. Se suele emplear también como adhesivo natural.

En cocina se emplea la cola de pescado cuando se teme que la gelatina no resulta bastante consistente. Se aumentará la cantidad si el caldo es de escasa concentración, disminuyendo dicha cantidad y hasta suprimiéndola en los caldos muy concentrados.

Este tipo de gelatinas se emplea en la encuadernación de libros para pegar las tapas al lomo del mismo, se trata de un pegamento natural.

La cola de pescado se ha de poner a remojar en agua fría para cualquier preparado que se vaya a hacer con ella y con la suficiente antelación para que esté bien remojada cuando se vaya a añadir, y muy especialmente para la gelatina (de carne, ave, pescado o frutas), pues al no estar bien remojada corre peligro de enturbiar luego la gelatina por no haberse disuelto a tiempo; es decir, antes de iniciar la clarificación. La cola de pescado poco remojada se disuelve con mucha dificultad en un líquido caliente; sobre todo el borde de las hojas, por ser más espeso, tarda aun más en disolverse.



Al igual que la cola de conejo, se prepara con los restos, pero esta vez de pescado, incluyendo las espinas. Existen distintas variedades de ictiocola (del griego ichtýs, que significa pez), algunas más exóticas y caras, otras más comunes y económicas. Sin embargo, todas se preparan de la misma forma:

Receta base de la cola de pescado
  • 70 grs de cola de pescado
  • 1 litro de agua
  • Se deja esponjar por lo menos 24 horas.
Hay que tener en cuenta al elegir el recipiente que la cola, una vez re-hidratada, ocupa casi el doble de espacio.

Una vez re-hidratada, para diluir completamente los granos de cola puestos en remojo, los calentaremos al baño maría removiéndolos continuamente, lo que les proporcionará su máximo potencial de pegajosidad y, lo que es más importante para nuestro objetivo pictórico, les dará su capacidad límite de elasticidad para tensar los lienzos. Esta parte del proceso es fundamental para conseguir la tensión adecuada.

Debemos mantener la temperatura del agua entre los 60 y los 70 grados centígrados sin llegar a hervir la cola; de lo contrario perderá gran parte de sus propiedades de elasticidad y adherencia.

Trabajar con cola de pescado significa trabajar con material orgánico, es aconsejable añadir a la mezcla unas gotas de ácido acético, vinagre, amoniaco o zumo de limón para desinfectar y evitar posibles futuras manchas de hongos.






gelatina alimenticia 200/220 b

Cómo elaborar la cola animal (cola de conejo o cola caliente)

Hace miles de años, los carpinteros egipcios ya conocían la manera de cocer el pellejo y las vísceras de algunos animales (el pellejo, las pieles, las partes cartilaginosas), elaborando así un pegamento que resultaba ideal para la fabricación de muebles. De hecho, la cola animal es un adhesivo tan bueno, que hoy día sigue siendo el preferido de los constructores de violines.

Tal predilección se debe a que la cola animal puede licuarse a voluntad, labor necesaria en la limpieza y reparación de los instrumentos. Esa misma virtud la hace idónea en muchos trabajos de restauración. Para los aficionados al bricolaje, la cola animal ofrece el aliciente de una elaboración artesanal, con todo el encanto de las técnicas antiguas.

Para conseguir una cola aún más fuerte (osteocola) se deben añadir al hervido también los huesos con su tuétano.
Una propiedad que hace muy interesante la cola de conejo es que es reversible y se puede invertir el proceso de uso aplicando calor y/o humedad, consiguiendo despegar piezas ya encoladas o re-tensar bastidores de tela que han perdido su tensión original. Esto hace que los luthiers lo usen con frecuencia para poder desmontar una y otra vez las tapas de las cajas de resonancia de sus instrumentos de cuerda, para poder así repararlos o ajustarlos.

Pero a nosotros lo que nos interesa es su aplicación práctica en el mundo de la pintura y para empezar hay que decir que la cola de conejo se encuentra a la venta en dos formatos:
  • en grano y
  • en pastillas o placas.
En ambos casos el producto se presenta deshidratado por lo que es necesario volver a hidratarlo.

Cola animal en Placa

Hemos comprado cola de conejo presentada en placas. Para utilizarla debemos previamente trocearla, humedecerla y después fundirla mezclada con agua.



La placa, ambarina y traslúcida, parece frágil, pero su dureza es asombrosa: para romperla en pedazos hemos tenido que darle martillazos tan recios como para abollar una puerta de hierro.



Antes de la fusión al baño María, los trozos o escamas de cola deben sumergirse en agua un tiempo (re-hidratación). Mientras mayor sea la molturación, menos tiempo necesitará la sustancia para reblandecerse.


La presentación en escamas hace que la materia se humedezca rápidamente y de forma homogénea, y también abrevia el tiempo necesario para fundirla. Dado que nosotros la hemos adquirido en placas, los trozos tienen tamaño diverso, y en conjunto son más grandes de lo adecuado, por ello la inmersión durará varias horas. La cantidad de agua para la cocción al baño María es más o menos igual en volumen a los trozos de cola, la práctica nos enseñará a darle el punto apropiado.



Llevamos la cola a la mesa de trabajo con el cazo de agua caliente. De esa manera alargamos el tiempo de aplicación: la cola animal sólo puede utilizarse mientras tenga la viscosidad apropiada. Hemos puesto el cazo sobre un taco de madera, para que no se queme el plástico protector.



La cola de conejo tiene más viscosidad que la cola polivinílica, por lo que gotea mucho menos al extenderla. Es cómodo utilizar un pincel para aplicarla. Con la prevención de llevarla en el cazo, hemos conseguido extender el tiempo de uso hasta unos 40 minutos. Recomendamos hacer la cantidad justa de cola, ya que el sobrante debe desecharse.

Otra ventaja de los pegamentos naturales: los goterones que han rezumado de las uniones se retiran con gran facilidad.



Cola animal en Granos (Pellets)



Pondremos en remojo una proporción de entre 50 y 70 gramos de cola de conejo por litro de agua.



Hay que tener en cuenta al elegir el recipiente que la cola de conejo ocupa el doble de espacio una vez rehidratada.

Obviamente variar la proporción conlleva el aumento o disminución de las propiedades de la cola, pero lo que quizás no sepáis es que también conlleva que el producto sea más propenso a agrietarse y levantarse. La proporción aquí ofrecida es la mejor optimizada para nuestros propósitos.



Para diluir completamente los granos de cola de conejo puestos en remojo, los calentaremos al baño maría removiéndolos continuamente, lo que les proporcionará su máximo potencial de pegajosidad y, lo que es más importante para nuestro objetivo pictórico, les dará su capacidad límite de elasticidad para tensar los lienzos.

Esta parte del proceso es fundamental para conseguir la tensión adecuada.

Debemos mantener la temperatura del agua entre los 60 y los 70 grados centígrados sin llegar a cocer la cola. Si el agua llegase a hervir, la cola perderá gran parte de sus propiedades de elasticidad y adherencia.


A partir de aquí la cola de conejo está lista para recibir material de carga o pigmento para imprimar nuestro bastidor todavía en caliente (en este caso he usado un pigmento oscuro para que se note la diferencia).

Una vez enfriada, la cola quedará gelatinosa, y a medida que se seque irá tensando el bastidor.

Considerando que trabajar con cola de conejo significa trabajar con material orgánico, es aconsejable añadir a la emulsión unas gotas de ácido acético, vinagre, amoniaco o zumo de limón para desinfectar y evitar posibles futuras manchas de hongos.




Pegamentos más utilizados. La cola caliente o de carpintero y pegamentos fríos. Modos de empleo.

El proceso del pegado o el encolado de la madera se fundamenta en el fenómeno sencillo, la cola o pegamento penetra en los "poros" de cada superficie, en la que se ha untado y que conformarán la unión, al endurecerse el pegamento ambas partes quedan adheridas. La resistencia de esta unión depende de:

a) la calidad del pegamento,

b) la profundidad con que el pegamento se impregne,

c) del grosor de la capa de pegamento,

d) de la preparación de las superficies a unir,

e) de la posición de cada pieza teniendo en cuenta la disposición de las fibras,

f) del apriete a que sea sometida la unión durante el secado del pegamento y

g) del tiempo de secado del pegamento.

Por lo general existen dos tipos de pegamentos teniendo en cuenta los componentes en su fabricación, los que se obtienen a partir de procedimientos químicos como los de caseínas y resinas artificiales y los que se fabrican a partir de residuos de cueros, huesos y cartílagos de origen animal.

Los primeros son llamados también pegamentos fríos, su color varía teniendo en cuenta el procedimiento tecnológico utilizado para su fabricación. Los de caseína generalmente son blancos y al secarse se vuelven transparentes. Todos vienen en forma de líquido, con determinada viscosidad y su secado se produce al entrar en contacto con el aire, generalmente entre 3 y 10 horas. Se recomienda que cuando se utiliza estos pegamentos se lea con detenimiento las indicaciones de los fabricantes para su aplicación.

Los segundos son conocidos como la cola caliente, la cola de carpintero o cola animal, es un producto tradicional. Se comercializa en tabletas, granulado o en escamas, su color es carmelita cambiando su tonalidad teniendo en cuenta la materia prima utilizada para su fabricación. Al secarse mantiene su color característico.Cuando se utiliza este tipo de cola se recomienda que la viscosidad sea inversamente proporcional a la dureza de las maderas a encolar. Mayor dureza menos viscosa.El enemigo fundamental de este tipo de pegamento es la humedad.

Independientemente del tipo de cola que se utilice se hace necesario atender los siguientes consejos para lograr un buen pegado en la madera:

a) determinar las piezas a unir. Marcar o señalar la posición que llevará cada una de ellas en la unión, para evitar confusiones o errores irreversibles;

b) las superficies a pegar deben estar debidamente preparadas, alisadas con el cepillo, lo más planas posibles, limpias de polvos, grasas, pinturas o barnices para permitir que el pegamento se impregne de forma profunda en los poros de la madera;

c) procurar que las piezas de maderas no estén húmedas, los especialistas recomiendan que esta debe estar por debajo del 12% de humedad;

d) la película de pegamento debe ser homogénea en toda la superficie a pegar y el espesor debe ser entre 0,1 – 0,15 milímetros. Por debajo de ese rango se considera escasa y la unión no será resistente, por encima provoca que esta se derrame y se desperdicie el pegamento;

e) si la cola es caliente debe tener una temperatura entre los 18...20 º C para ser utilizada, esta temperatura permite su desplazamiento fácil por la superficie a encolar;

f) los pegamentos se deben untar con una brocha o pincel, tratando cubrir de forma uniforme toda el área seleccionada y generalmente se aplica en una sola de las dos superficies que se unirán. Terminada esta operación la brocha o pincel utilizado se debe limpiar con abundante agua y secarlos;

g) una vez untado el pegamento en las partes que formarán la unión se le debe garantizar determinada presión durante un tiempo prolongado que debe ser entre las 6 y las 12 horas.





Xilografias




























lunes, 17 de marzo de 2014

Falsa Litografia con Aluminio e Instrumentos de Cocina


Esta es una técnica de falsa litográfia (lithos significa piedra y en esta técnica no se usan piedras) realizada con materiales que los encontramos generalmente en casa.
Se suele utilizar el termino litho de forma exagerada y equivoca en técnicas que si bien guardan cierta reminiscencia con la técnica de la lithografia, son modernas y varían en los materiales a utilizar.
Se utiliza aluminio o zinc en lugar de piedras calcáreas por tanto el termino "litho" es inexacto y describe una idea que no se corresponde con estas nuevas técnicas, que aunque parecidas o emparentadas, no son litografía. Yo prefiero decirle Aluminiografia porque usamos una hoja de papel aluminio.
Se trata de una técnica denominada "kitchen litho" (litografia de cocina) que fue desarrollada por el artista francés Emilion quien utiliza papel aluminio, jabón de castilla, aceite vegetal, gaseosa cola (bebida carbonatada, que contenga ácido fosfórico) y tintas.
Básicamente lo que se hace es (1) dibujar sobre la plancha de papel aluminio utilizando un material graso como es el jabón (o las clásicas crayolas).
Luego (2) se aplica la bebida cola y se aguarda unos 5 segundos para que el ácido actué sobre el material graso y se limpia con agua.
El siguiente paso es (3) aplicar aceite vegetal para lo cual podemos valernos de papel de cocina (o un un viejo trapo limpio) para esparcir el aceite sobre la plancha de aluminio. No hay que aplicar demasiada fuerza, solo basta con que el aceite circule por toda la superficie. Limpiamos el aceite con una esponja húmeda. Hay que utilizar siempre una esponja limpia y húmeda para limpiar la plancha de aluminio.
Con la placa húmeda procedemos a (4) entintar, cada vez que pasemos tinta debemos humedecer suavemente con una esponja. Humedecemos, entintamos, humedecemos y entintamos.
Luego de entintar y habiendo humedecido (5) colocamos el papel en donde queremos realizar la impresión. La hoja no debe ser porosa y no debe ser apoyada en seco, siempre habiendo humedecido. En lo posible (6) colocamos algo de peso sobre el papel y esperemos a que se efectué la impresión, de no tener nada pesado y plano que colocar podemos ir raspando con una cuchara de cocina o pasar a modo de rodillo el clásico "palo de amasar" que utilizamos para estirar masa.



Mas ejemplos




Algunas Imagenes