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lunes, 22 de febrero de 2016

El artista debe adquirir pintura al óleo profesional

Este tipo de pinturas es el mejor producto que ofrece la industria

En los países anglosajones se etiquetan como «colores para artistas», en los países mediterráneos como «colores extra finos». Este tipo de pinturas es el mejor producto que ofrece la industria, teniendo en cuenta los conocimientos actuales.

El fabricante indica en sus catálogos que la pintura es para dicho fin. Dejemos la pintura «de estudio» para aficionados que gozan realizándose con esta actividad o para estudiantes que se inician en la profesión. La pintura para estudio contiene menor concentración de pigmento o están compuestos de imitaciones de los auténticos tonos. Las pinturas profesionales están aglutinadas con la máxima cantidad de pigmentos. Además, se manufacturan con los colores más fiables. Si insiste en usar pintura de estudio no se preocupe excesivamente por la técnica. En las pruebas de laboratorio que realiza la industria, la pintura para artistas supera a la pintura de estudio.

Se han de seleccionar los colores con máxima resistencia a la luz. Varios fabricantes pueden clasificar un mismo pigmento con diferentes grados de resistencia a la luz. Por ejemplo, el azul de Prusia algunos fabricantes lo dan por estable y otros por medio permanente: ante la duda mejor no usarlo. En la actualidad la norma más extendida con relación a la resistencia de los colores es la de la Sociedad Americana de Testeo y Materiales (ASTM) que han asumido la mayoría de los fabricantes de pinturas para bellas artes. En la escala de la ASTM los colores de grado I son los de mayor resistencia. Otro sistema normativo es el de Blue Wool(Lana Azul). Se trata de una tarjeta con ocho muestras de lana azul, donde la primera es extremadamente sensible, mientras que la octava es la más estable. Al comparar las muestras con los pigmentos, se establece su resistencia a la luz. En la norma Blue Wool los grados 7 y 8 se consideran adecuados para usos artísticos. En ambos sistemas el grado I y los grados 7 y 8 son casi idénticos. Actualmente el sistema ASTM predomina con respecto al Blue Wool.

Dentro del conjunto de tonos se encuentran los colores llamados «tradicionales» o «históricos» que se diferencian de los nuevos tonos por que han demostrado su fiabilidad a través del paso de los siglos y no solamente mediante pruebas comparativas de laboratorio.

El blanco de titanio mezclado con zinc es el mejor blanco actual, ya que forma una capa más estable. El blanco de titanio sin mezcla con zinc produce una capa desmenuzable. El blanco de zinc tarda 3 ó 4 semanas en secar, por tanto, sólo se debería usar como capa final. El blanco de plata (de plomo) está en vías de extinción, hay pocos fabricantes que lo manufacturan. En 1990 se estableció una norma en la que se prohibió definitivamente los colores que contienen plomo.

Actualmente no hay que preocuparse por las incompatibilidades químicas entre pigmentos. Este tipo de problemas se producían a causa de los pigmentos de cobre y plomo. Los de cobre hace muchísimos tiempo que no se fabrican y el blanco de plomo autentico se está sustituyendo por mezclas de titanio y zinc o, como decía antes, apenas se encuentra. Además los pigmentos actuales son químicamente puros y no están contaminados, problemas que tenían los pintores antiguos que trituraban sus propios colores en los morteros. Los fabricantes, en sus cartas de colores, han eliminado los pigmentos «problemáticos» que pudieran reaccionar químicamente y cambiar su tonalidad debido a esta causa.

Se han de utilizar tubos de pintura de fabricación reciente, puesto que los tubos viejos tienden a sufrir algunas alteraciones. Puede que cueste extraer pintura por que esté endureciéndose, presente grumos, granulitos, tenga demasiado aceite suelto o esté cortada. Ya es hora de que los tubos de óleo tengan impresa la fecha de caducidad. Aún así el pintor debe comprobar la calidad de sus pinturas por sí mismo y no dudar en desechar pintura que presente algún defecto. La buena pintura forma una pasta brillante que igualmente puede aplicarse espesa que en capas delgadas con pinceles suaves (tipo meloncillo) y se diluye con facilidad en trementina. La mala pintura presenta un aspecto no brillante, como céreo, además de ser demasiado espesa. Puede costar trabajo extenderla con los pinceles de cerda. Por supuesto es difícil de manejar con pinceles de meloncillo y se disuelve con dificultad en trementina. Los tubos de colores que almacene el artista se colocarán en posición vertical con el tapón hacia arriba. Cuando lo vaya a usar es normal que pueda expulsar aceite, ya que la pintura se habrá acumulado en la parte baja. El aceite se eliminará dejándolo caer al exterior poniendo el tubo bocabajo.

En cuanto a la fabricación de colores por el propio artista apenas se recomienda actualmente. El proceso de elaboración es extremadamente sencillo pero fatigoso. Este tipo de colores suele tener mayor proporción de aceite, que es perjudicial para la estabilidad de la pintura y pueden amarillear con rapidez. Lograr una pasta similar a la de los tubos requiere gran pericia y experiencia. Al artista le resulta más rápido y cómodo usar la pintura que ofrece la industria y confía en las marcas para profesionales. Las pinturas al óleo realizadas por el artista tienen un tiempo de secado más prolongado, ya que solamente contienen pigmento y aceite, mientras que las pinturas comerciales están fabricadas con recetas que añaden sustancias para homogeneizar el tiempo de secado. Actualmente resulta antieconómico, ya que un bote de pigmento puro de primera calidad cuesta aproximadamente lo que el óleo ya fabricado.

Conviene extraer del tubo sólo la pintura que se vaya a utilizar en una sesión de trabajo. Es mejor tener que extraer dos o tres veces pintura del tubo que desperdiciarla. La razón fundamental es que la mejor adherencia del óleo se obtiene con la pintura fresca y los colores que están expuestos al aire en la paleta empiezan su proceso de secado. «Regenerar» la pintura al óleo es imposible, aunque se ablande con aceite de linaza, disolventes potentes o aguarrás y es, por tanto, cuando comienzan los problemas en la capa de pintura. Lo mejor es acostumbrarse a que la paleta quede limpia después de cada sesión de trabajo a pesar de que es más romántica la imagen de la paleta del artista llena de cráteres de pintura acumulada. Por tanto, hay que desechar los pegotes de pintura que empiezan a endurecerse.

Es imprescindible respetar el tiempo de secado natural de la capa de pintura al óleo. Acelerar o retrasar en exceso los tiempos de secado altera la permanencia futura de la capa. La aceleración del tiempo de secado empleando secativos es perjudicial pues según la literatura técnica sus efectos son permanentes, produciendo grietas y un envejecimiento prematuro. Los fabricantes recomiendan añadir una escasa proporción de secante, pero no suelen ser cantidades que aceleren el secado de una capa con la suficiente rapidez. Añadir una excesiva cantidad de secativo no acelera más el tiempo de secado. El artista suele añadir más cantidad porque cree lograr un mayor secado en un menor tiempo, lo que a la larga resulta perjudicial. El retraso del tiempo de secado con aceite de linaza común u otros aceites también resulta perjudicial, primero, porque el exceso de aceite de linaza produce amarilleo y, segundo, porque otros aceites (de adormidera, de cártamo, etc.) son de inferior calidad al de linaza comprometiendo la estabilidad de la capa. Si no hay más remedio que usar estas sustancias siempre se harán con mucha parquedad.

Cuando se haga referencia a una capa de pintura seca, queremos decir que está seca al tocarla con los dedos y no se encuentra pegajosa. En las capas finas este secado puede producirse alrededor de una semana según los colores que se utilicen. En las capas empastadas el secado es más irregular puesto que se componen a la vez de zonas planas y grumos que tardan más en secar. Se aconseja que la capa gruesa sea la última capa que se aplique para no preocuparse por el proceso de secado. Las capas de pintura mezcladas con un medio deberían estar secas y no pegajosas al día siguiente. Las capas que quedan algo pegajosas pueden tardar dos o tres meses en dejar de estarlo, por ello también conviene que sea la última capa que se aplique.

Consideramos que la esencia de trementina de goma y el aguarrás mineral (también conocido por los siguientes nombres: white spirit, ligroina, aguarrás blanco, nafta, esencia de petróleo, aceite mineral) tienen aproximadamente las mismas propiedades para el manchado en la pintura al óleo. La esencia de trementina es superior al aguarrás mineral para la dilución de la pintura, pero, en la práctica, es muy difícil apreciar dicha diferencia. En todo caso podríamos utilizar la esencia de trementina exclusivamente para el proceso de manchado y el aguarrás mineral para la limpieza de pinceles. La trementina ha de ser fresca y rectificada. La prueba de que la trementina está en perfecto estado es echar unas gotas en un papel blanco y esperar que se seque completamente. Si no deja residuo o mancha la trementina está en perfecto estado. En caso de alergia a la esencia de trementina, el aguarrás mineral es menos perjudicial y cumple las mismas funciones. Los fabricantes también manufacturan disolventes que carecen de olor, que en realidad es un aguarrás mineral desaromatizado. El aguarrás mineral no puede sustituir a la esencia de trementina de goma para la elaboración de barniz de damar, ya que la resina de damar no se disuelve por completo en el aguarrás mineral. Es necesario usar solamente la trementina que esté transparente y no amarillenta.

Cuando nombramos el término paleta nos referimos tanto a la paleta que se sujeta con la mano como a la mesa auxiliar de trabajo con cristal o superficie similar.

También cuando hacemos referencia a la expresión: «con el paso del tiempo», «de los años» nos estamos refiriendo a un periodo de entre 100 ó 200 años aproximadamente.

http://orbiarte.com/articulos/354-el-artista-debe-adquirir-pintura-al-oleo-profesional

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